Alejandro Ruiz

EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


Un pacto con el diablo

03/04/2025

La semana próxima Pedro Sánchez se desplazará a China para reunirse por tercera vez con el presidente Xi Jinping con el fin de «reforzar las relaciones comerciales y económicas e impulsar una alianza más equilibrada». La inversión China en España supera los once mil millones de euros, lo que implica que en la actualidad España sea el país europeo que mantiene mejores relaciones y mayores intercambios comerciales con China. 
Según la organización 'Human Rights Watch', el gobierno del presidente Xi Jinping ha incrementado la represión en todo el país. Leo en su informe que en China no existe una sociedad civil independiente, ni libertad de expresión, asociación, reunión ni religión, y que los defensores de los derechos humanos y otros percibidos como críticos del gobierno son perseguidos sistemáticamente. Tanto 'Human Rights Watch', como Amnistía Internacional, señalan que el gobierno chino considera a los tibetanos y a los uigures, cultural y étnicamente distintos, como amenazas, sometiéndolos a una represión especialmente severa. Cientos de miles de uigures permanecen encarcelados como parte de los crímenes de lesa humanidad cometidos por el gobierno. También ha puesto fin a las libertades civiles protegidas durante mucho tiempo en Hong Kong. 
Todos sabemos, por las mismas fuentes, que los derechos de las mujeres chinas son sistemáticamente violados. Que existe el infanticidio femenino, el aborto selectivo y la compra de esposa, que la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres no existe. Todos sabemos que China es una dictadura que viola la libertad de expresión, que persigue, detiene, tortura y ejecuta a cualquier activista político contrario a las ideas del partido único. En China se reiteran las violaciones de los más elementales derechos humanos. Y también sabemos que China «es el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, el mayor productor y consumidor de carbón y el mayor importador de petróleo y gas y que sus bancos se encuentran entre los principales financiadores de operaciones de combustibles fósiles del mundo».
Pese a todo, allá va nuestro paladín de los derechos humanos, reserva espiritual de Occidente, a reforzar las relaciones comerciales y económicas e impulsar una alianza más equilibrada, mientras aquí establece cinturones sanitarios ideológicos a partidos políticos y a cualquiera que ose apartarse de la ortodoxa línea ideológica en la defensa de los derechos galácticos y universales de todos los vulnerables colectivizados. En chino mandarín, «no es no», se traduce como «no es sí».
En el cuento 'Un pacto con el diablo', el escritor mejicano Juan José Arreola, desarrolla la idea de que el ser humano puede caer en la tentación de pactar con el diablo al estar en necesidad de algo vital. «Pensé que nuestra fortuna estaba en mis manos», dice el personaje, ajeno a la metáfora. Sobre todo, cuando «la voz del diablo era insinuante, ladina, como un sonido de monedas de oro».