Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Quo Vadis Sumar

12/06/2024

De derrota en derrota hasta la derrota final, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se ha bajado en marcha del artefacto que había puesto en marcha, Sumar, que tras los malísimos resultados de las elecciones europeas, deja al espacio a la izquierda del PSOE, en una situación de crisis política y de proyecto. Es probable que los propios fundadores e integrantes de Sumar no sepan que van a hacer en un futuro próximo o de la viabilidad de seguir adelante. 

Sumar no ha cuajado por falta de tiempo y por errores estratégicos. El proceso de escucha que puso en marcha Yolanda Díaz tardó mucho tiempo en fraguar, titubeó en las elecciones autonómicas y locales, y le pilló el toro cuando Pedro Sánchez decidió adelantar las elecciones generales. El proyecto de abrazos, besos, alegría y amabilidad con el que Yolanda Díaz presentó Sumar se dio de bruces con la realidad de armar unas listas electorales de unidad de una veintena de organizaciones en la que el problema principal fue qué hacer con Podemos, y decidió no contar con la denigrada exministra de Igualdad Irene Montero, luego relegó a este partido en el reparto de cargos en el Congreso y la ruptura que se venía fraguando desde el primer momento por diferencias en el proyecto entre quienes seguían enarbolando su papel de arrastrar al PSOE y quienes este mismo partido calificó como "izquierda cuqui". A continuación llegaron la sucesión de derrotas tanto de Sumar como de Podemos en Galicia -donde Yolanda Díaz tiene fama de malograr todos los proyectos en los que ha participado, en el País Vasco y en Cataluña, hasta el batacazo europeo.

Sumar todavía no había concretado su estructura orgánica antes del pasado domingo y  ahora tendrá que repensar qué camino toma sabiendo que los partidos relegados en las listas por Yolanda Díaz, Izquierda Unida y Más País, han comenzado a reclamar, sobre todo los primeros su peso y su implantación territorial. IU es experta en caer y levantarse y en organizar proyectos de frente amplio para tratar de recuperar a los votantes que les ha vuelto la espalda o se han quedado en su casa hartos de cainismo, odios estériles y personalismos. Sumar, desde luego, si llega a consolidarse no será la organización que tenia en mente Yolanda Díaz, como un partido al uso, sino como una formación distinta a la hora de tomar decisiones.

Atisbar un proceso en el que Podemos y Sumar vuelvan a ir de la mano es, en este momento, una cuestión de política ficción y sin embargo es perfectamente conocido cuáles son las consecuencias de la disgregación, la pérdida de un diez por ciento de votantes en una década, del dieciocho al ocho por ciento. Con esta representación en el que el PSOE ha arañado otra vez votos a su izquierda, los datos de unos y otros no sirven para afrontar unas elecciones generales con posibilidades de reeditar un gobierno de coalición.