Tras la inauguración oficial del Jubileo de la Esperanza por parte del Papa Francisco el 24 de diciembre de 2024, el obispo Julián Ruiz hizo lo propio unos días después, el 29 de diciembre, con sendas ceremonias religiosas en Sigüenza y Guadalajara ciudad. Desde entonces, los templos de la catedral seguntina y la concatedral de Santa María en la capital son lugares santos donde se puede alcanzar la gracia del Jubileo. Eso sí, a partir de este mes de marzo se abre una nueva posibilidad para ganar esta indulgencia plenaria con la visita a las organizaciones de la Casa Nazaret.
Para los católicos, los jubileos ordinarios se celebran cada 25 años con el objetivo de agradecer y celebrar la encarnación de Jesucristo. Con esta premisa, el Papa firmó una bula de convocatoria Spes non confundit (La esperanza no defrauda) en la que se definen cuáles son algunos de los signos de esperanza a buscar por los fieles en este Año Jubilar que se extiende hasta el próximo 6 de enero de 2026.
En estos primeros meses, la Diócesis asegura que ya se ha dejado notar la presencia de peregrinos: «Noto que en la concatedral, y sé que también en la catedral, está viniendo gente espontáneamente a ganar la gracia jubilar. Viene más gente a misa fuera de lo que es la parroquia», reconoce Agustín Bugeda, vicario general de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara y responsable diocesano del Jubileo 2025, quien detalla que, también, se han celebrado «los primeros encuentros jubilares como puede ser el de los catequistas y una convivencia de jóvenes en Sigüenza», al igual que «en la concatedral, también hay varias peticiones de colegios, parroquias y arciprestazgos que quieren venir a celebrar el Jubileo, a tener su propia celebración».
En Guadalajara capital, la concatedral y la Casa Nazaret son los lugares de peregrinación jubilar. - Foto: Javier PozoEl vicario general es conocedor de la falta de información de la ciudadanía sobre lo que es un Jubileo ordinario, por ello, desde la Diócesis se han editado unos folletos informativos en los que se explica qué es y cómo se puede alcanzar la gracia jubilar. «Estamos en cuaresma, animaría a que confesaran, comulgaran, escucharan la palabra de Dios y descubrieran la presencia de Jesús en tantos necesitados de una manera u otra, enfermos, ancianos, y de esos signos de esperanza que nos pone el Papa por los que podemos descubrir al Señor», apunta Bugeda, quien desea que «vivamos intensamente el Jubileo porque vivir lo extraordinario en lo ordinario también es una gracia».
En la catedral de Sigüenza, este Jubileo ha empezado a vivirse de una manera tímida en cuanto a la recepción de peregrinos, en buena parte por la climatología de estos primeros meses del año, pero se espera que la tendencia empiece a cambiar con la llegada de la Semana Santa. «Estamos en buen nivel y con expectativas todavía mejores», asegura el deán de la catedral seguntina, Jesús de la Heras, que espera «un repunte notable del turismo y de los peregrinos. No vendrán grupos organizados pero habrá que atender aquellas demandas personalizadas de particulares que quieran recibir las gracias jubilares».
En la Ciudad de El Doncel, se han dispuesto dos símbolos representativos del Jubileo. El primero, una cruz que, habitualmente, guía y acompaña las procesiones. Este elemento está colocado e iluminado en la capilla de San Pedro.
En Guadalajara capital, la concatedral y la Casa Nazaret son los lugares de peregrinación jubilar. - Foto: Javier PozoNo obstante, el Iter Spei o Itinerario de la Esperanza es, quizá, aún más representantivo. Se trata de un camino organizado por la catedral para descubrir las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Consta de tres etapas más la acogida, que se celebra en el patio de la portada de la catedral, y la despedida justo antes de salir del templo.
Los peregrinos realizan este recorrido en comunidad. Pueden solicitarlo si van con una excursión organizada, o bien, de manera particular, para integrarse en un grupo. A todos los participantes se les identifica con una pegatina con el logotipo y el lema del Año Santo, Peregrinos de Esperanza, para, a continuación, darles a besar «el Cristo de Marfil que se ha convertido en la imagen jubilar de nuestra catedral», describe Jesús de las Heras.
El itinerario arranca en el altar de la Virgen de la Mayor, en el trascoro de la catedral. «Allí, se hace una breve reflexión de la necesidad de la fe, que sería la llave que abre la puerta a la vida cristiana y que, sin fe, no puede haber esperanza», matiza el deán de la catedral seguntina.
En Sigüenza, se puede realizar el ‘Iter Spei’ o Itinerario de la Esperanza para alcanzar la gracia jubilar. - Foto: Diócesis Sigüenza GuadalajaraEn la girola, ante uno de sus cinco altares, el de la Virgen del Rosario, «se reflexiona sobre Santa María como el modelo de Esperanza», dice De las Heras.
Este camino concluye con la caridad. «Frente al retablo renacentista de 1610 de la catedral, ante una imagen que forma parte del corazón del retablo, la Asunción de la Virgen, que es la patrona de la catedral y de la Diócesis» se explica cómo estas tres virtudes pueden llevar a la «plenitud cristiana». Y todo ello, con la presencia de la Virgen como protagonista porque, añade el deán, así lo indica el Papa en su carta de convocatoria del Jubileo: «La esperanza encuentra en la madre de Dios su testimonio más alto. Es un don de gracia en el realismo de la vida».
Signos
En Sigüenza, se puede realizar el ‘Iter Spei’ o Itinerario de la Esperanza para alcanzar la gracia jubilar. - Foto: Diócesis Sigüenza GuadalajaraAdemás de estos dos templos, la Casa Nazaret es también lugar santo durante este Jubileo. Se trata de la sede de las organizaciones que pertenecen a la Vicaría de Pastoral Social: Cáritas Diocesana, Accem, Guada Acoge, Manos Unidas, Delegación de Migraciones, Pastoral de la Salud, Pastoral Penitenciaria y Pastoral Gitana, además del albergue Betania. Por ello, para muchos, es el lugar idóneo para identificar los signos que propone vivir el Papa Francisco en su bula de convocatoria de este Jubileo.
«Es una idea novedosa, creativa y que a todos nos ha sorprendido, pero si cogemos el mensaje del Papa Francisco por el Jubileo, es muy normal porque pone varios signos, de alegría y de esperanza, y van todos dirigidos a los pobres, inmigrantes, presos, enfermos», argumenta el vicario de Pastoral Social, Braulio Carlés, quien reconoce que «a veces, nos centramos en las indulgencias, que están también muy bien, pero el auténtico Jubileo es el de la transformación de la persona para intentar colaborar y crear un mundo mejor, más justo, en el sentido de que tenemos que ayudar a los más débiles, frágiles, a los descartados, término que emplea tanto el Papa. Ese es el auténtico sentido del Jubileo y por eso la Casa Nazaret tiene tanto que ver ahí».
Desde enero, la Casa Nazaret está siendo lugar de reunión para abordar algunos de estos signos del Jubileo de la Esperanza a través de temas como la paz, la trata, los enfermos, la cooperación, la ausencia de Dios, las personas sin hogar, los migrantes, los mayores, la natalidad, los presos, los gitanos y los pobres. Marzo está dedicado a los enfermos, bajo el eslogan La esperanza antes, durante y después de la enfermedad, y todavía queda por celebrarse una charla, el día 26 a las 11,30 horas, con el director del Centro de Escucha San Camilo que gestiona Cáritas, Óscar Merino.
Precisamente, este espacio de la Casa Nazaret, desde marzo, es también lugar de peregrinación y, para ello, se han preparado unas visitas guiadas que pueden solicitarse, con una semana de anticipación, en horario de mañana de lunes a viernes, y de tarde, de 16,30 a 18,00 horas, los primer y tercer martes y segundo y cuarto viernes de cada mes.
Precisamente, este último viernes, 14 de marzo, tuvo lugar la primera, con un grupo de catequesis de confirmación de la parroquia de San Diego de Alcalá, y ya están concertadas dos más para la próxima semana. «Esperamos que sean muchas visitas y que, al final, pase toda la Diócesis por este dispositivo que es el más amable porque atiende a las personas más frágiles y con más dificultad», dice Carlés.
Y aunque la gracia jubilar puede alcanzarse en la provincia, también son muchos los que planifican viajar hasta Roma, hasta donde ya llegó hace unas semanas una delegación diocesana, con el obispo a la cabeza, de 88 personas, y a donde acudirán más fieles de parroquias de forma particular o en grupo.
O voluntarios, porque también existe la opción de inscribirse a través de la página oficial del Jubileo (jubileo.va?) para permanecer, al menos, una semana y ayudar a la organización con la recepción de los peregrinos. Así está previsto que viaje en otoño, por ejemplo, Concepción Morales desde Alovera.
«No deja de ser un Jubileo romano, porque los jubileos de cada 25 años, es un encuentro con la Iglesia universal, una peregrinación a Roma», recuerda Agustín Bugeda, quien anuncia que este Jubileo ordinario es el mejor preludio para el extraordinario que ya ha anunciado el Papa para 2033 que se conocerá como el de la Redención por cumplirse dos mil años desde la crucifixión y resurrección de Jesús.