Se buscan más familias de acogida para 'Vacaciones en Paz'

Belén Monge Ranz
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La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Guadalajara quisiera poder alcanzar al menos la cifra de 22 y pide también el apoyo de las administraciones y empresas para que estos niños puedan venir en verano a España

La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Guadalajara reclama la solidaridad de las familias de la provincia - Foto: L.R.

La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Guadalajara pone en marcha, un año más, el proyecto humanitario 'Vacaciones en Paz'. Un programa que desarrolla en colaboración con la Delegación del Frente Polisario y con el apoyo de las asociaciones de amistad y solidaridad humanitaria de Castilla-La Mancha, para encontrar nuevas familias de acogida y un mayor apoyo de las administraciones con el fin de traer a más niños a la provincia durante los meses de verano. 

Tras años de parón por el Covid, el año pasado la asociación consiguió que 17 chavales saharauis, de entre 8 y 12 años, fueran acogidos por familias de Guadalajara, un reto que este año quieren elevar al menos a la cifra de 22 niños, ha afirmado el presidente esta asociación en la provincia, Andrés Jambrina, en una comparecencia en la que ha estado acompañado de otros miembros de dicha misma y de padres de acogida.

De momento, ya tienen casi las 17 familias del pasado año confirmadas, con lo cual, buscan media decena, al menos para participar en el programa 'Vacaciones en Paz', un proyecto que en el caso de Guadalajara se viene realizando desde 1998. 

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Desde entonces, han pasado por la provincia, durante los meses de julio y agosto de estos años, cerca de 1300 chavales; niños procedentes de los campamentos de refugiados situados en uno de los desiertos más inhóspitos del mundo. 

Gracias a programas como este, niños que durante todo el año viven como refugiados en el desierto argelino, en campamentos donde no se alcanzan los mínimos estándares de higiene y salubridad, y con temperaturas de más de 50 grados en verano, sin agua ni electricidad, pueden compartir dos meses con familias españolas y pasar sus revisiones médicas que de otro modo no pasarían.

Desde la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Guadalajara están convencidos de que con la ayuda de las familias de Guadalajara y el apoyo económico para sufragar los gastos del viaje a esta provincia por parte de instituciones públicas y privadas como ayuntamientos y empresas, se podrá poner una sonrisa en los rostros de muchos de estos niños.  

Hubo años en los que Guadalajara llegó a recibir hasta 120 niños, una cifra dispar con la de hoy en día. Por ello, desde la asociación quieren que las familias de Guadalajara conozcan el proyecto y también más apoyo de las administraciones, una solidaridad que de momento si la reciben de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de la capital. 

Desde la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Guadalajara recuerdan que necesitan recursos para pagar el vuelo a estos pequeños porque con las aportaciones de los socios no es suficiente. 

"Estos niños suponen que salgamos de nuestra zona de confort y tengo que decir que bendito trastorno", declara el presidente de la asociación.  

Avelino González es el portavoz de la asociación y familia acogedora desde hace varias décadas. En su caso, ha visitado los campamentos donde viven estos niños con sus familias y y reconoce que durante el verano las temperaturas son altísimas, de ahí que estas vacaciones con familias españolas suponga para muchos, no solo "salir del infierno" que viven allí sino "aprender de una cultura de paz".

Unas vacaciones en la que además de los chequeos médicos, los niños practican el español, su segunda lengua oficial, y "aprenden a compartir juegos con otros chavales españoles" en un ambiente diferente.

"'Vacaciones en Paz' es un proyecto estrella que no debe caer en el olvido, pero para ello necesitamos la ayuda de instituciones públicas y privadas. Toda es bien recibida". "Es un proyecto que merece pena seguir difundiendo, abunda González. 

Y es que, según asegura este padre acogedor, el vínculo "no se rompe nunca. De hecho, a mi mujer la quieren como a una segunda madre. Nos solemos comunicar cada semana", declara satisfecho. 

En su caso, José Luis es también familia acogedora de estos niños en verano. El año pasado tuvo a una niña saharaui de 10 años en casa y la experiencia fue tan gratificante que volverá a repetir este año. "No es un camino de rosas. Hay que cambiar muchas cosas que habitualmente no haces, pero la experiencia es muy positiva", afirma.

Ouafa es una mujer saharaui que lleva algún tiempo en Guadalajara. En su caso, vino cuando era pequeña y se muestra muy contenta de haberlo hecho y da las gracias a las familias de acogida, asegurando que se convierten también en el núcleo familiar español de muchos de estos chavales, manteniendo en bastantes casos los lazos de contacto. 

Las familias que puedan estar interesadas en acoger a uno de estos chavales pueden dirigirse al teléfono 624667462. En este número se les facilitará información.